"Mi abuela lo habría bordado mejor"
Con este credo hace su aparición un nuevo culto sobre nuestro mundo de horrendas y pulposas deidades. Sí, amigos, nuestro Círculo Hermético del Tupperware tuvo que hacer frente a los Altos Intelectuales del Disfraz Hortera en una sangrienta batalla donde los matones de ambos bandos lloraron como nenas tirándose del pelo en el recreo y los convocadores dejaron desfilar a sus malhumoradas mascotas etéreas. Nuestros herméticos aplastaron rápidamente al grueso que los intelectuales dejaron en la delantera, pero los muy listillos tenían una Thompson y un par de granadas reservadas en la retaguardia que acabaron con todos nuestros cultistas salvo uno. Y ante la desesperada situación, el "uno" no tuvo más remedio que invocar a nuestra adorada deidad, el gran tupperware, tan hermético que enseguida dejó sin aire a todos los habitantes del planeta... incluido nuestro último cultista, claro.Así fue como el CHdT redescubrió un divertido juego de cartas que permanecía olvidado bajo una densa capa de polvo: hablamos de Criaturas y Cultistas, el juego de Edge Entertainment en el que por fin podemos ser los malos en lugar de perder la cordura por nuestra incomprensible fobia a los cefalópodos... y diseñar ridículos logotipos para nuevos cultos, claro.