
No vayan a creer vuesas mercedes que encontrarán en estas palabras, que mi aprendiz tiene a bien escribir, sabios consejos u honrosas gestas, pues soy como todos, hijo de un padre y una madre.
Presumo provengo de entre hidalgos de las Españas, pues de todos es sabido que el linaje de los
Garrido se remonta tiempos á. Allá por el año 1340 de la Era de Nuestro Señor Jesucristo, cuando
el Justiciero y su corte de pisaverdes, toledana en mano, mataban el tiempo ensanchando
Castilla, tomando reinos moros como el de
Algeciras.
Se dice que en la
batalla de Salado su Majestad topose con un lindo, de apellido de Dios Ayuda, acompañado por sus siete hijos cuyas filosas venían manchadas de sangre tras despachar por la posta a unos cuantos
benimerines. De tal guisa pasaron los zagales que el de Borgoña soltó:
- ¡
Garridos hijos llevas!
Así que, o muchos arrojos tenían los siete valentones, o harto apuesta era la tusona del lindo...
Y algo de eso habrá, vive Dios, no tanto de lo segundo como de lo primero, pues el monarca castellano les honró con la
Orden de la Banda.
Alberto "Net1" Nieto, Historia de un retrato: una mirada a la España del XVII. Barcelona: Creative Commons, 2007.